{"id":2425,"date":"2021-06-15T23:28:26","date_gmt":"2021-06-15T21:28:26","guid":{"rendered":"https:\/\/science-teaching.org?p=2425"},"modified":"2025-12-15T08:01:05","modified_gmt":"2025-12-15T07:01:05","slug":"el-nino-la-danza-del-viento-y-el-mar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/ciencia\/articulos\/el-nino-la-danza-del-viento-y-el-mar","title":{"rendered":"El Ni\u00f1o. La danza del viento y el mar"},"content":{"rendered":"<h4>La costa de Per\u00fa est\u00e1 repleta de restos de imponentes pir\u00e1mides. Estudios arqueol\u00f3gicos han\u00a0descubierto que estos misteriosos monumentos que se asemejan a los de Egipto se erigieron entre 6.000 y 3.000 a\u00f1os atr\u00e1s. Al final de este periodo, no obstante, fueron s\u00fabitamente abandonados. \u00bfQu\u00e9 le ocurri\u00f3 a la civilizaci\u00f3n que tantos esfuerzos hab\u00eda invertido para construirlos? Seg\u00fan Daniel Sandweiss, un ge\u00f3logo de la Universidad de Maine, EE. UU., la decadencia de esta civilizaci\u00f3n se debe a El Ni\u00f1o, un fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico de magnitud planetaria.<\/h4>\n<p>Escrito por Michele Catanzaro<\/p>\n<h3><strong>Auge y hundimiento<\/strong><\/h3>\n<div id=\"attachment_2434\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2434\" class=\"wp-image-2434 \" src=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Forest_fire_466.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"183\" srcset=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Forest_fire_466.jpg 466w, https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Forest_fire_466-300x183.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p id=\"caption-attachment-2434\" class=\"wp-caption-text\">USDA, Flickr.com<\/p><\/div>\n<p>Seg\u00fan Sandweiss, el fen\u00f3meno de El Ni\u00f1o se inici\u00f3 hace 6.000 a\u00f1os. Fue cuando empez\u00f3 a llover con m\u00e1s abundancia en la costa de Per\u00fa. Estas lluvias favorecieron que una civilizaci\u00f3n nueva floreciera y prosperara. Sin embargo, al cabo de 3.000 a\u00f1os, el fen\u00f3meno se hizo demasiado intenso. Las lluvias empezaron a ser destructivas y condenaron a muerte la misma civilizaci\u00f3n que hab\u00edan creado. Sandweiss aporta como prueba de este hecho las canalizaciones para el agua de lluvia y el lodo que aparecen en la arquitectura de pir\u00e1mides m\u00e1s recientes. Unas medidas que no fueron suficientes para detener la furia de El Ni\u00f1o. Efectivamente, las lluvias no son la \u00fanica consecuencia de este fen\u00f3meno. Incendios, epidemias y falta de alimentos est\u00e1n tambi\u00e9n entre sus efectos colaterales m\u00e1s mort\u00edferos.<\/p>\n<h3><strong>\u00bfQui\u00e9n es ese \u00abNi\u00f1o\u00bb?<\/strong><\/h3>\n<p>Desde hace ya d\u00e9cadas, los pescadores de Per\u00fa y Ecuador saben que a veces, cuando se acercan las Navidades, la buena pesca empieza a escasear. Al parecer en ciertos a\u00f1os el agua se calienta m\u00e1s de la cuenta y los peces desaparecen. Dado que el fen\u00f3meno se manifiesta al acercarnos a la llegada del \u00abni\u00f1o Jes\u00fas\u00bb, es decir, Navidad, los pescadores lo llaman <em>El Ni\u00f1o<\/em> (de ah\u00ed que se escriba con may\u00fascula). Los investigadores que han estudiado este fen\u00f3meno le pusieron otro nombre: <em>Oscilaci\u00f3n del Sur<\/em>. As\u00ed pues, el nombre m\u00e1s utilizado en la actualidad es ENOS (El Ni\u00f1o \u2013 Oscilaci\u00f3n del Sur). Este fen\u00f3meno se presenta a intervalos que van de dos a siete a\u00f1os, en el periodo entre diciembre y marzo. No se trata tan solo de la aparici\u00f3n de corrientes oce\u00e1nicas calientes en las costas americanas, sino de una alteraci\u00f3n global del sistema oc\u00e9ano-atm\u00f3sfera. Incluso el sur de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica se resiente de este fen\u00f3meno.<\/p>\n<h3><strong>Vientos y corrientes<\/strong><\/h3>\n<div id=\"attachment_2440\" style=\"width: 677px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2440\" class=\"wp-image-2440\" src=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/2338_1997vs2015.jpg\" alt=\"\" width=\"667\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/2338_1997vs2015.jpg 700w, https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/2338_1997vs2015-300x163.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 667px) 100vw, 667px\" \/><p id=\"caption-attachment-2440\" class=\"wp-caption-text\">Nasa.gov<\/p><\/div>\n<p>El Ni\u00f1o empieza muy lejos de Per\u00fa y Ecuador, justo al otro lado del oc\u00e9ano Pac\u00edfico, en latitudes tropicales, cerca de Australia e Indonesia. En condiciones normales (las llamadas <em>condiciones No-Ni\u00f1o<\/em>) los vientos alisios acumulan una gran cantidad de agua y de calor en la zona occidental del oc\u00e9ano Pac\u00edfico. En efecto, estos vientos soplan de este a oeste. Por esta raz\u00f3n la superficie del mar es aproximadamente medio metro m\u00e1s alta en Indonesia que en Per\u00fa. Adem\u00e1s, en el Pac\u00edfico oriental, en la costa americana, se produce un fen\u00f3meno llamado <em>surgencia<\/em>. Se trata de una combinaci\u00f3n de las acciones del viento y de la rotaci\u00f3n terrestre por el que el agua fr\u00eda del oc\u00e9ano sube hacia la superficie. La acci\u00f3n combinada de los alisios y la surgencia hace que la diferencia de temperatura del agua entre Per\u00fa e Indonesia sea de hasta 8 grados. Las aguas calientes de las costas asi\u00e1ticas hacen que el aire suba y facilitan la formaci\u00f3n de nubes y, por tanto, de lluvia. Al otro lado, las costas americanas se mantienen relativamente secas.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: left;\"><strong>Cuando el oc\u00e9ano y la atm\u00f3sfera danzan<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: left;\">El Ni\u00f1o perturba notablemente estas condiciones \u00abnormales\u00bb. De repente, una diferencia de presi\u00f3n atmosf\u00e9rica hace que los alisios se debiliten o dejen de soplar. En consecuencia, se produce el llamado <em>episodio c\u00e1lido<\/em>. Las altas temperaturas se desplazan de oeste a este. Al cabo de seis meses, llegan a la costa americana. Entretanto, la costa asi\u00e1tica se enfr\u00eda notablemente. El cambio de presi\u00f3n hace que las nubes y las precipitaciones tambi\u00e9n se desplacen hacia Am\u00e9rica. Este conjunto de procesos es lo que se denomina <em>Oscilaci\u00f3n del Sur<\/em>, ya que se produce peri\u00f3dicamente.<\/p>\n<div id=\"attachment_2449\" style=\"width: 710px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-2449\" class=\"size-full wp-image-2449\" src=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/El_Nino_1982-83.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"366\" srcset=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/El_Nino_1982-83.jpg 700w, https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/El_Nino_1982-83-300x157.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><p id=\"caption-attachment-2449\" class=\"wp-caption-text\">Mapa de las temperaturas an\u00f3malas de la superficie oce\u00e1nica durante la m\u00e1xima expansi\u00f3n del evento de El Ni\u00f1o 1982-83 en enero de 1983. Image: Maulicioni, Wikipedia.org<\/p><\/div>\n<h3><strong>Hambruna, incendios y enfermedades<\/strong><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2460\" src=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cholera_rehydration_nurses.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" srcset=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cholera_rehydration_nurses.jpg 427w, https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cholera_rehydration_nurses-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>En Am\u00e9rica, el agua fr\u00eda de la surgencia sube desde el fondo del oc\u00e9ano cargada de sustancias nutrientes. Estas sustancias son la fuente de alimento para ricos ecosistemas marinos y para los seres humanos, que en esas zonas dependen en gran medida de la pesca. Pero El Ni\u00f1o calienta el agua y altera su salinidad, y con ello afecta a los ecosistemas marinos e incluso modifica la presencia de aves marinas y la salud de los escudos coralinos. Por otro lado, las precipitaciones avanzan por la costa americana y pueden llegar a producir inundaciones y tormentas tropicales. En 1991, estall\u00f3 en Per\u00fa una epidemia de c\u00f3lera. El microbio que generaba la enfermedad era el mismo que ya exist\u00eda hac\u00eda a\u00f1os en Indonesia. Seg\u00fan muchas investigaciones, la enfermedad habr\u00eda cruzado el oc\u00e9ano con el plancton desplazado por El Ni\u00f1o. El aumento de la temperatura y los problemas sanitarios relacionados con las lluvias habr\u00edan obrado el resto.<\/p>\n<h3><strong>Un fen\u00f3meno global<\/strong><\/h3>\n<p>Las consecuencias de El Ni\u00f1o no son mejores al otro lado del Pac\u00edfico. La periodicidad de los monzones se puede relacionar tambi\u00e9n con la Oscilaci\u00f3n del Sur. Por otro lado, cuando la costa asi\u00e1tica se seca a causa de El Ni\u00f1o, se pueden producir sequ\u00edas y fuegos devastadores, como los de Australia. Los incendios de 1997-1998, que afectaron a Indonesia y la Amazonia, liberaron a la atm\u00f3sfera grandes cantidades de di\u00f3xido de carbono y redujeron la superficie verde capaz de transformar este gas en ox\u00edgeno. El Ni\u00f1o altera las condiciones atmosf\u00e9ricas globales, lo que afecta a la agricultura y los recursos h\u00eddricos. Seg\u00fan el Instituto Nacional de Meteorolog\u00eda del Per\u00fa, contribuye tambi\u00e9n a la sequ\u00eda que afecta al sur de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica y el norte de \u00c1frica, donde provoca da\u00f1os de hasta 200 millones de euros.<\/p>\n<h3><strong>Imposible sin el Ni\u00f1o<\/strong><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-2504 alignleft\" src=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Samoan_ava_ceremony-pueblos-polinesios-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Samoan_ava_ceremony-pueblos-polinesios-300x209.jpg 300w, https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Samoan_ava_ceremony-pueblos-polinesios-768x535.jpg 768w, https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Samoan_ava_ceremony-pueblos-polinesios-700x488.jpg 700w, https:\/\/science-teaching.org\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Samoan_ava_ceremony-pueblos-polinesios.jpg 896w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/>Al parecer El Ni\u00f1o sali\u00f3 bastante travieso. No obstante, se trata de un fen\u00f3meno natural que tiene su funci\u00f3n dentro del ecosistema terrestre. Probablemente, sin su acci\u00f3n reequilibradora de las temperaturas del Pac\u00edfico, habr\u00eda problemas todav\u00eda m\u00e1s graves. Adem\u00e1s, a lo largo de milenios, peces, plantas y aves se han adaptado a este proceso.<\/p>\n<p>Algunas investigaciones apuntan a que gracias a El Ni\u00f1o los animales pudieron colonizar las islas del Pac\u00edfico central, lo que ser\u00eda imposible si los vientos alisios no cambiasen nunca de intensidad. De otras se desprende que gracias a los cambios en los vientos, los pueblos polinesios pudieron llegar a las islas pr\u00f3ximas a Tahit\u00ed.<\/p>\n<h3><strong>Causas misteriosas<\/strong><\/h3>\n<blockquote>\n<h4>\u00abEs importante decir claramente que no sabemos por qu\u00e9 raz\u00f3n se desata el proceso de El Ni\u00f1o: no tenemos explicaci\u00f3n para este fen\u00f3meno\u00bb, declara William S. Kessler, de la agencia norteamericana NOAA (Oficina Nacional de Administraci\u00f3n Oce\u00e1nica y Atmosf\u00e9rica). \u00abNo obstante, debemos recordar que El Ni\u00f1o es una parte natural de nuestro sistema clim\u00e1tico, de la misma manera que lo son el invierno y el verano\u00bb.<\/h4>\n<\/blockquote>\n<p>Hay algunas teor\u00edas sobre por qu\u00e9 este fen\u00f3meno aparece en el Pac\u00edfico y no en el Atl\u00e1ntico. El primero tiene distancias m\u00e1s grandes y ello implica que se pueda acumular una masa de agua caliente en el extremo occidental, lo que no pasa en el Atl\u00e1ntico. Adem\u00e1s, en el Pac\u00edfico se producen las \u00abolas ecuatoriales\u00bb, unos lentos movimientos de agua capaces de transportar temperaturas y corrientes a grandes distancias. En estudios recientes se ha sugerido que el calentamiento del planeta podr\u00eda influir en El Ni\u00f1o. Desafortunadamente, hay demasiado pocos eventos de este fen\u00f3meno sobre los que se hayan tomado medidas y no se puede decir, por tanto, si el calentamiento global lo ha alterado. Sin embargo, s\u00ed es posible que haya alguna relaci\u00f3n entre ambos.<\/p>\n<h5>M\u00e1s informaci\u00f3n:<\/h5>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.pmel.noaa.gov\/elnino\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El Ni\u00f1o Pacific Marine Environmental Laboratory<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.pmel.noaa.gov\/elnino\/news-story\/el-ni%C3%B1o-southern-oscillation-changing-climate\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El Ni\u00f1o Southern Oscillation in a Changing Climate<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/research.noaa.gov\/article\/ArtMID\/587\/ArticleID\/2685\/New-research-volume-explores-future-of-ENSO-under-influence-of-climate-change\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">New Research Volume Explores Future of ENSO Under Influence of Climate Change<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La costa de Per\u00fa est\u00e1 repleta de restos de imponentes pir\u00e1mides. Estudios arqueol\u00f3gicos han descubierto que estos misteriosos monumentos que se asemejan a los de Egipto se erigieron entre 6.000 y 3.000 a\u00f1os atr\u00e1s. Al final de este periodo, no obstante, fueron s\u00fabitamente abandonados. \u00bfQu\u00e9 le ocurri\u00f3 a la civilizaci\u00f3n que tantos esfuerzos hab\u00eda invertido para construirlos? <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":13306,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[449,67],"tags":[1010,1263,1299,882,1009,1260,1259,1157,1264,1220,1217,1012,1265,1006],"class_list":["post-2425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-ciencia","tag-agua","tag-biologia","tag-cambio-climatico","tag-ciencia","tag-clima","tag-divulgacion-cientifica","tag-ensenar-ciencia","tag-eureka","tag-fisica","tag-ingenieria","tag-matematicas","tag-meteorologia","tag-quimica","tag-stem","autor-michele-catanzaro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2425"}],"version-history":[{"count":71,"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2425\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19461,"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2425\/revisions\/19461"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/science-teaching.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}